La Inquisición episcopal en la Nueva España
Tras la breve etapa de la Inquisición monástica, la responsabilidad de velar por la ortodoxia recayó en los obispos. Por ello, se conoce como Inquisición episcopal al periodo comprendido entre 1528 y 1571, año en que finalmente se estableció en la Ciudad de México el Tribunal del Santo Oficio dependiente de la Suprema en Castilla.
Durante estas décadas, la función inquisitorial estuvo marcada por tensiones políticas, luchas internas de poder y la difícil tarea de imponer la fe católica en un territorio de reciente evangelización.
Zumárraga, obispo e inquisidor
El emperador Carlos V propuso en 1527 al franciscano fray Juan de Zumárraga para ocupar el obispado de México. Sin bulas papales, su autoridad fue al inicio débil y ambigua, pero tras su consagración en 1533 se consolidó como obispo y pronto recibió el título de inquisidor apostólico.
Sus primeras actuaciones se centraron en casos de bigamia y concubinato, que si bien no eran estrictamente herejía, se consideraban delitos contra la moral cristiana. Pero pronto surgió un reto mayor: el de los indígenas recién evangelizados que mantenían prácticas religiosas tradicionales en secreto.
El caso más célebre fue el de don Carlos Ometochtzin, cacique de Texcoco, descendiente directo de Nezahualcóyotl. Acusado de idolatría, sacrificios humanos e incitar a la resistencia contra el dominio castellano, fue condenado a la hoguera el 30 de noviembre de 1539. Aunque Zumárraga actuó convencido de su deber, la sentencia fue considerada excesiva por el Consejo Supremo, que poco después ordenó moderar el rigor hacia los indígenas recién convertidos.
El visitador Tello de Sandoval
En 1543 llegó a la Nueva España el licenciado Francisco Tello de Sandoval, visitador real e inquisidor apostólico. Su presencia anuló indirectamente las facultades de Zumárraga. Durante su breve gestión (1544-1547), revisó causas iniciadas por obispos locales, sobre todo por herejía y bigamia.
En denuncias contra caciques de la Mixteca, Tello ordenó investigaciones y prisión preventiva, pero no dictó sentencia, consciente del precedente del caso de don Carlos y de la orden real de no aplicar con severidad la Inquisición a los indígenas.


Montúfar y los procesos contra extranjeros
Tras la partida de Tello, las facultades inquisitoriales regresaron a los obispos. El más destacado en este periodo fue el arzobispo Alonso de Montúfar (1551-1572). Su atención se centró en dos frentes:
- Los extranjeros sospechosos de protestantismo, en un contexto en que la monarquía católica combatía la expansión luterana en Europa. Casos famosos fueron los de Roberto Tomson, inglés, y Agustín Boacio, italiano, condenados en el auto de fe de 1560.
- La vigilancia del clero regular, con investigaciones sobre la conducta y ortodoxia de frailes, lo que desató un largo conflicto con las órdenes religiosas y reforzó la autoridad del clero secular.
Libros bajo sospecha
Montúfar también prestó especial atención a los libros impresos o introducidos en la Nueva España. Dos casos resultaron emblemáticos:
- La Doctrina breve muy provechosa (1543), escrita por Zumárraga.
- El Diálogo de doctrina cristiana en lengua de Michoacán (1559), del franciscano fray Maturino Gilberti.
Ambos textos generaron polémicas por la forma en que presentaban la doctrina y el uso de lenguas indígenas.
El caso de sor Elena de la Cruz
En 1568, Montúfar y su provisor, fray Bartolomé de Ledesma, procesaron a sor Elena de la Cruz, una monja culta y con conocimientos teológicos poco comunes para la época. Su lectura de autores como fray Luis de Granada y un cartujo que cuestionaba la necesidad de los sacramentos levantó sospechas de heterodoxia.
Aunque fue reducida a prisión, mostró arrepentimiento y recibió una sentencia benigna. El caso llamó la atención de historiadores modernos, que ven en sor Elena una precursora intelectual de figuras posteriores como sor Juana Inés de la Cruz.
Conclusión
La Inquisición episcopal en la Nueva España fue un periodo de transiciones, tensiones y experimentos de autoridad. Zumárraga, Tello y Montúfar actuaron en un escenario donde se mezclaban idolatría indígena, sospechas de protestantismo y debates sobre libros y doctrina. Todo ello preparó el terreno para la fundación en 1571 del Tribunal del Santo Oficio, que marcaría una nueva etapa en la historia inquisitorial del virreinato.
Algunas aclaraciones y dudas frecuentes sobre la Inquisición episcopal en la Nueva España
¿Qué fue la Inquisición episcopal en la Nueva España?
Se llama así al periodo comprendido entre 1528 y 1571 en el que los obispos, en ausencia de un Tribunal del Santo Oficio, asumieron funciones inquisitoriales en el virreinato.
¿Qué papel tuvo fray Juan de Zumárraga en la Inquisición?
Como obispo de México y luego inquisidor apostólico, procesó varios casos, siendo el más famoso el de don Carlos de Texcoco, noble indígena condenado a la hoguera en 1539.
¿Por qué se moderó el rigor contra los indígenas en los procesos inquisitoriales?
Tras la ejecución de don Carlos, el Consejo Supremo ordenó que no se aplicara con severidad la Inquisición a los indígenas recién evangelizados, lo que quedó recogido después en la legislación de Indias.
¿Quién fue Francisco Tello de Sandoval y qué hizo en la Inquisición?
Fue visitador real e inquisidor apostólico entre 1544 y 1547. Revisó causas de herejía y bigamia, pero evitó dictar sentencias contra indígenas, consciente de las órdenes de moderación de la Corona.
¿Qué casos destacaron en tiempos del arzobispo Montúfar?
Montúfar dirigió procesos contra extranjeros sospechosos de luteranismo, como Roberto Tomson y Agustín Boacio, y vigiló de cerca la ortodoxia del clero regular y los libros impresos en el virreinato.
¿Quién fue sor Elena de la Cruz y por qué fue procesada?
Fue una monja novohispana culta y con formación teológica que en 1568 fue acusada de sostener ideas heterodoxas. Tras mostrar arrepentimiento, recibió una sentencia benigna.
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